Leishmaniosis. La enfermedad del mosquito.

15-04-12

 

La Leishmaniosis es una enfermedad grave, incluso mortal para tu mascota. Principalmente se desarrolla en perros, pero también pueden darse casos en gatos (no siendo habitual en estos últimos).

La Leishmaniosis es una enfermedad frecuente en España.

La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria grave, causada por un parásito (protozoo microscópico) denominado Leishmania.

Los síntomas que nos pueden dar la pista sobre la infección de esta enfermedad son:

* Pérdida de pelo, sobre todo alrededor de los ojos, orejas y la nariz.
* Pérdida de peso aunque no pierde el apetito.
* Heridas en la piel, especialmente en la cabeza y en las patas, en las áreas donde el animal está en contacto con el suelo al tumbarse o sentarse.
* Cuando el cuadro se vuelve crónico, este se complica observándose en muchos casos de insuficiencia renal. 

Aquí podéis ver un ejemplo en nuestro TARZAN:


 


La enfermedad no distingue ni entre sexos ni entre razas.

Entre otros lugares geográficos, la leishmaniosis canina aparece principalmente en muchos países de América Latina y en todos los países de la región mediterránea, incluyendo Portugal, España, Francia, Italia, Malta, Grecia, Turquía, Israel, Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos.
En España las regiones más afectadas son las de Aragón, Cataluña, Madrid, Baleares, C. Valenciana, Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León. Se observa en otras regiones pero con menos intensidad.



La enfermedad se transmite a través de un mosquito, llamado flebótomo. De ahí que, si hay mosquitos, hay riesgo de contagio.

La temporada de peligro comienza con el calor, normalmente en mayo y finaliza en septiembre u octubre si se prolonga el verano. En las zonas más cálidas de España encontramos mosquitos prácticamente todo el año y por consecuencia el peligro existe todo el año.
La única forma de transmisión es mediante la picadura del flebótomo ya infectado, lo que viene a ser, que el flebótomo hembra tiene que picar a un animal infectado (así se infecta ella) y después al no infectado, trasmitiéndole la enfermedad.

La leishmaniosis causa la muerte en la mayoría de los animales afectados si no reciben tratamiento.

La leishmaniosis es una enfermedad que causa la muerte a la mayoría de los animales afectados por ella y que no reciben tratamiento y vigilancia posterior. Pero no tiene porque ser mortal si se coge a tiempo y se le administra el tratamiento adecuado.
Si tu perro no recibe protección alguna, el riesgo de contagio varia de un 3% a 18% según la zona. El riesgo siempre aumenta si su perro permanece en zonas más rurales y periurbanas, en regiones cálidas del país y si está fuera de casa al anochecer.

El ciclo de actividad de los mosquitos comienza al atardecer y continúa hasta el amanecer. Los mosquitos del área mediterránea prefieren las noches cálidas (no menos de 16°C) y, debido a su tamaño pequeño, no pueden volar con vientos fuertes (más de 1 m/segundo). Sin embargo, pueden viajar a largas distancias (hasta 2 km).

Pienso que mi mascota tiene Leishmaniosis. ¿Ahora qué?

En el caso de que piense que tu mascota padece de Leishmaniosis, visita a tu veterinario quien realizará las pruebas necesarios para su diagnostico. El tratamiento será más exitoso si se inicia en las primeras fases de la enfermedad.
El período de incubación puede variar entre 3 meses y 18 meses. De forma excepcional, la enfermedad puede permanecer en latencia durante varios años. Algunos animales son resistentes y, aunque reciban picaduras de los flebótomos, nunca mostrarán síntomas de la enfermedad siempre y cuando estén correctamente alimentados y no estén sometidos a estrés. Esta resistencia, probablemente, está determinada genéticamente.
El animal enfermo requiere atención veterinaria el resto de su vida.
La leishmaniosis, se controlan anualmente mediante unos kits rápidos utilizando la sangre para detectar de forma temprana el posible contagio.

El tratamiento de la Leishmaniosis canina es de por vida.

La leishmaniosis canina se puede tratar, pero no curar. El tratamiento solamente suprime los síntomas y no impedirá que tu perro tenga una recaída posterior, en cuyo caso habría que acudir nuevamente al veterinario para repetir el tratamiento.
El tratamiento, compuesto por antimoniales que se aplican mediante inyección, puede durar varias semanas, pero el parásito siempre permanecerá en el perro, hasta el final de su vida. Algunos veterinarios también recetan alopurinol por vía oral.
Las posibilidades de recaída son muy variables y difíciles de cuantificar. Dependerá de la calidad de vida del perro, de posibles reinfecciones por otros flebótomos, del control veterinario que se practique etc.
Pero ten una cosa en cuenta... cuanto antes se diagnostica la enfermedad mejor se puede controlar.


Este es TARZÁN en la actualidad:

 

"La única protección para tu perro es la prevención"

Es fácil deducir que la mejor opción para proteger tu perro es la prevención. Ningún producto puede ofrecer una protección 100%. Lo mejor que se ha logrado es una protección de 95%.

Ya existen vacunas que protegen frente la leishmaniosis. La vacuna puede administrarse a partir de los seis meses de edad: el programa completo de vacunación consiste en tres dosis administradas a intervalos de tres semanas y proporciona una defensa interna prolongada contra la enfermedad. Solo se necesitan revacunaciones anuales para mantener la protección inmunitaria del perro. No obstante recomendamos que también se proteja al animal con repelentes. El producto más utilizado y más probado es un collar llamado Scalibor, pero en el mercado también existen pipetas despastarías para este fin.
 

Preguntas sobre el riesgo para humanos

¿Cuántos casos de leishmaniosis hay en humanos en el mundo?

Difícil de precisar, se estima que existen 2 millones de nuevos casos cada año.

¿Cuántos casos de leishmaniosis hay en humanos en España?

Se estima que en los últimos años existen 700 nuevos casos cada año. Todos ellos están relacionados con pacientes de SIDA, enfermos inmunodeprimidos y pacientes sometidos a trasplante que reciben medicación para evitar el rechazo.

¿Puedo contraer la enfermedad si recibo la picadura de un mosquito infestado?

Es prácticamente imposible que una persona sana pueda desarrollar los síntomas de enfermedad. Nuestra respuesta defensiva frente a la infección es muy intensa y eficaz, siendo capaz de impedir la expresión de los síntomas. En zonas endémicas un alto porcentaje de la población ha tenido contacto con Leishmania alguna vez, siendo el número de casos clínicos casi nulo. El riesgo de desarrollar la enfermedad aumenta en caso de que la persona sufra SIDA o alguna inmunodeficiencia grave.
En caso de síntomas, la respuesta al tratamiento es muy buena.

¿Mis hijos tiene mayor riesgo de contagio?

Sólo en caso de que el niño infectado sufra alguna enfermedad o deficiencia de su sistema defensivo, también llamado inmunitario.

¿Hay más riesgo de contagio teniendo un perro en casa?

No existen estudios al respecto, pero la lógica nos lleva a pensar que el riesgo de sufrir la infección no aumenta en presencia de alguna mascota en casa, aunque ésta padezca la enfermedad. En zonas endémicas de Leishmaniosis el número de flebótomos que circulan es muy elevado, pudiendo recibir picaduras en cualquier lugar.

¿Tengo que tomar precauciones especiales para evitar la enfermedad?

No, de hecho aunque recibamos alguna picadura infectiva, nuestra respuesta defensiva evitará el desarrollo de síntomas, exceptuando como anteriormente comentaba aquellas personas que padezcan alguna enfermedad o deficiencia en su sistema defensivo.